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El coste real de vivir en el extranjero: impuestos, IVA y poder adquisitivo

Oliver Ferch

A la hora de valorar una oferta de trabajo internacional, analizar el salario neto no es más que la mitad de la ecuación. Percibir unos ingresos netos mensuales de 5.000 € en una ciudad cara con altos impuestos resulta radicalmente distinto que recibir el mismo importe en una zona más asequible. Si tenemos en cuenta el Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA) y el coste de la vida en su región de destino, podrá calcular cuál es su verdadero poder adquisitivo y hacer una valoración realista de la calidad de su vida económica en el extranjero.

El impacto oculto de los impuestos sobre el consumo

Una vez que el impuesto sobre la renta y la seguridad social se han cobrado su parte, el dinero que gasta sufre de nuevo un recargo mediante el IVA. Los tipos de este gravamen van desde un bajo 8,1 % en Suiza hasta el 27 % en Hungría. En el caso de trasladarse a un país con un IVA alto, el poder de compra que confiere su salario líquido disminuye en cada compra que efectúa de bienes y servicios. Un salario neto mensual de 4.000 € en Hungría, tras deducir el IVA del 27 %, permite en realidad adquirir productos gravados al tipo general por valor aproximado de tan sólo 3.150 €.

La repercusión también depende de los patrones de consumo de cada persona. Los artículos de primera necesidad (tales como la alimentación) se suelen beneficiar de los denominados tipos reducidos del IVA (un 7 % en Alemania, un 5,5 % en Francia o un 4 % en España), mientras que la electrónica, el vestuario o las salidas a un restaurante sufren de modo habitual el tipo completo general. Los hogares cuya mayor partida de gasto es la compra de productos básicos pueden percibir un gravamen de IVA efectivo menor en comparación con los que dedican gran parte de su dinero a los bienes discrecionales. Conocer bien los escalones del IVA en el territorio de acogida —y no solo los valores declarados oficialmente— es imprescindible para poder calcular hasta dónde va a cundir, de verdad, su paga neta.

La vivienda y el nivel de precios local

El alojamiento representa a menudo la mayor de las partidas del gasto mensual y puede diferir enormemente dentro del continente europeo. Una cuantiosa paga neta en Londres o Múnich puede desvanecerse velozmente a raíz de unos gastos de arrendamiento estratosféricos (un apartamento de 1 dormitorio en el centro de Múnich tiene un coste en torno a los 1.400 - 1.800 € al mes), frente a los 600 - 900 € de una vivienda similar de alquiler en Varsovia o Lisboa. Un ingreso con un importe más moderado podría posibilitar en dichas capitales de Europa un estilo de vida superior, una vez se han abonado estos gastos fijos.

Más allá del importe del arrendamiento, esta variedad de precios de ámbito local se hace extensible, también, a los supermercados, el uso del transporte público de pasajeros, a los eventuales copagos por la sanidad pública, el importe por usar servicios de atención a menores o a las cuotas o tarifas de gas, agua o luz. El gasto equivalente a una cesta de la compra que suponga para una familia unos 800 euros/mes en la ciudad suiza de Zúrich podría ser llenado en su equivalente de Praga por la cantidad de 400 €. En las naciones escandinavas o nórdicas la escolarización de infantes posee amplios sistemas de subvención que fijan máximos situados, frecuentemente, entre 300 y 400 € mensuales al margen del nivel salarial de las unidades domésticas, cuando la prestación equivalente por tales cuidados llegaría a sobrepasar en naciones como Reino Unido y la vecina Irlanda el coste de unos cuantiosos 1.500 €. Estas diferencias sumadas año con año pueden contrapesar sin complicaciones a las divergencias o desequilibrios producidos por tener nóminas o pagas líquidas más de 500 y hasta de 1.000 € diferentes dependiendo del país en donde nos instalemos y estemos prestando estos mismos servicios o desempeño laboral.

El cálculo auténtico del poder adquisitivo o capacidad de compra

Al intentar conformar una imagen mucho más ajustada a las realidades económicas vigentes y la verdadera proporción que tiene el valor de la divisa en relación a su correspondencia, aplique sistemas correctores como Paridades Relativas del Poder de Compra (Purchasing Power Parities, PPP), junto al empleo de bases estadísticas e indexación generadas desde foros y entidades que abarquen amplias franjas supranacionales del tipo o categoría tales que OCDE, Eurostat o el consorcio analítico y la enciclopedia comparativa Numbeo. Tome aquella estimación acerca de su cobro total por la actividad desarrollada en limpio, dividiéndolo a través del ratio obtenido de contraste local al vincular el país de referencia y en el que operará a modo de base estándar de su cálculo sobre ese nivel o carestía general en relación a una referencia estable y equivalente. Por medio del ejercicio que ahora describimos es cuando podrá hacer emerger el hallazgo de qué verdaderas opciones u ofertas por el desempeño de sus facultades resultan al final ostentar la mayor ganancia, lucro o rédito real —las que no obligatoriamente tengan por bandera ofertarle un nominal expresado bajo la cifra de ganancia con su máximo rango por un puesto concreto en números brutos y no refinados, y por el contrario se corresponden y asocian a unas compensaciones pecuniarias armónicas que conjunten y consigan ese perfecto alineamiento junto con impuestos atemperados que den sitio a una muy buena y alta asequibilidad a través de aquellos parámetros o precios relativos sobre todos los gastos vitales del día a día—.

Como botón de muestra diremos que: un cobro equivalente a esos 70 mil € pactados por importe global de un sueldo como cuantía nominal o sujeta al inicio de devengo, a satisfacer o disfrutar con Portugal por país de acogida desde su zona metropolitana o desde Lisboa, y después de satisfacer su parte de obligación fiscal y los devengos adscritos o asociados a sus responsabilidades tributarias o sobre Seg. Social para Portugal, rendirá mes a mes alrededor de unos 3.700 euros o capital disponible por nómina e ingreso limpio para sus arcas o ahorro; y si este exacto desempeño estuviera bajo la rúbrica holandesa y sus normativas radicadas o ancladas en y hacia Ámsterdam se obtendrá a fin de cuentas algo semejante a unos 3850 €, sumándole en su propio favor solamente unos 150 €. Sin embargos de cualquier consideración al medir la capacidad de la segunda capital frente al desembolso o la vida cara se debe contemplar cómo esta resultará, ni más ni menos que de un treinta y hasta del cuarenta por ciento superior que al valor y dispendio exigibles hacia Portugal y la capital lusitana, un aspecto esencial mediante el que podemos revelar en seguida cómo nos proporcionará o se derivarán en términos netos una capacidad adquisitiva manifiestamente de grado superior bajo la opción primera al compararla pese a entregar a final del cálculo un neto final por mes un poquito menor. Llevar esto a su cumplimiento haciendo cálculos e iterando a lo ancho de posibles sedes y ciudades con capacidad candidata, es por esto por lo que supone ese gran acierto para ahorrarse u omitir una práctica frecuente o un descuido tradicional, cuando procuran optimizarse un montante económico base inicial descuidando qué estándares se vinculan y relacionan ante nuestro nivel de vida concreto.

Sopesando el coste y vida ponderando la carga impositiva en paralelo

Esa máxima escala y profundidad valorativa o en rango superlativo a nivel referencial se conseguirá al agrupar aquellos tres peldaños vinculados a una idéntica balanza comparativa; El Impuesto por renta junto a las partes que engrosan Seguridad Social (definiéndose el monto puro que conforma un líquido de la nómina o paga) las imposiciones que giran ante una actividad consumidora —y disminuyen parte de aquello con posibilidad ser adquirido— junto y por medio del último elemento fundamental referido al parámetro nivel de precios locales (de quienes resulta y se estipulará que logremos intercambiar e involucrarnos sobre cada divisa poseída frente a cada bien tangible); Es precisamente Nettoflow el entorno digital bajo que las capacidades integradas cubren por visualización comparando estas dos instancias primera y segunda cara a cara en un mismo visor que permite una contraposición visual entre su cuantía después de impuestos y lo deducible o de merma que implicarán estas cotas tributarias del IVA. Incorporarle de este modo lo que será o representa la barrera final sobre el baremo relativo de sus condiciones y de carestía, completará así ese necesario mural, lienzo general u objeto amplio que proporcione a quienes nos utilizan las claves en su gran e íntegra complejidad.

Tal es así, por ejemplo que, uno de sus mejores procedimientos operables nos empujaría o sugerirá elaborar o resolver las cuentas que impliquen y se adscriban para su propio «monto disponible mes a mes y tras pagar el hogar u hospedaje»: Empiece tomando y detrayendo ese mismo saldo u haber, con posterioridad empiece a computar como menor ingreso aquel coste e hipotético que estimamos en vivienda de iguales características bajo ambas capitales y, por conclusión adscriba esa proporción en tasa indirecta al recargo según IVA de aquellas cuantías discrecionales aún restantes; El montante o valor solitario u unitario sobre este factor numérico (un fondo resultante o neto una vez purgada toda esta pléyade o acumulación por gravámenes locales como I.R.P.F. sus aportes locales en IVA, cotización base obligada así como el lugar y habitáculo personal para su acomodo) resulta en síntesis su forma e instrumento más transparente, leal o certera a través o gracias al que poder baremar todas aquellas pujas u ofrecimientos internacionales e intentar decantarse a un lado u otro. Este a menudo dará una reordenación o clasificación tan distinta del orden primigenio o inicial dado según el monto original sin expurgar, permitiendo y dando opción a destacar la conveniencia oculta, virtudes tapadas, disimuladas u ofuscadas en relación o vinculación a las ubicaciones, demarcaciones y entornos, los que tal y como se mostraba originariamente nos reflejaría bajo unos perfiles en papel considerablemente por debajo en cuestión y término a una rivalidad y fuerza a su lado competitivo.