Explicación de los topes de seguridad social
En muchos sistemas tributarios progresivos, unos ingresos más altos implican unos tipos marginales del impuesto sobre la renta más elevados. Sin embargo, las cotizaciones a la seguridad social suelen funcionar con una lógica diferente: están limitadas por un tope de ingresos (Beitragsbemessungsgrenze / Plafond de la Sécurité Sociale). Una vez que su salario bruto supera este umbral, no paga más cotizaciones por el importe excedente. Este mecanismo altera de forma significativa su carga fiscal efectiva y constituye un concepto clave para las rentas altas.
Cómo funciona el tope
Un tope de la seguridad social es la cantidad máxima de ingresos anuales que está sujeta a cotizaciones obligatorias. Por ejemplo, si el límite para la pensión de un país es de 90.000 €, un empleado que gane 100.000 € sólo pagará cotizaciones de pensión por los primeros 90.000 €. Los 10.000 € restantes están completamente libres de deducciones de pensión, lo que hace que el salario neto de ese tramo superior sea significativamente mayor en proporción al ingreso por debajo del tope.
En Alemania hay límites distintos para las distintas ramas del seguro social. En 2025, el tope para el seguro de pensiones (allgemeine Rentenversicherung) se sitúa en 90.600 € al año en los antiguos estados occidentales y en 89.400 € en los nuevos estados orientales. El límite para el seguro de enfermedad y cuidados de larga duración es más bajo, fijado en 66.150 € anuales. Esto significa que un trabajador que gane 95.000 € deja de pagar cotizaciones a la pensión por encima de 90.600 €, pero sigue pagando el seguro de enfermedad sólo hasta los 66.150 €. Cada rama funciona efectivamente como un sistema de cotización independiente con su propio tope, creando un efecto escalonado en la paga neta cuando el salario bruto cruza esos umbrales.
Impacto en el tipo marginal
Debido a estos topes, el tipo marginal impositivo total a menudo desciende abruptamente una vez superado el umbral, antes de volver a subir a medida que progresan los tramos del impuesto sobre la renta. Esto genera un «bulto» en la curva fiscal, en el que las rentas medias-altas se enfrentan a la mayor carga marginal, mientras que las rentas más altas disfrutan de un tipo marginal más bajo sobre sus ingresos superiores porque ya no cotizan a la seguridad social por ellos.
Para ilustrarlo: en Alemania, un empleado que gana justo por debajo del tope de las pensiones paga cerca de un 9,3 % de cada euro extra para cotizaciones de pensión más un 42 % de impuesto sobre la renta (lo que supone una carga marginal combinada superior al 51 %). Una vez traspasado el límite, la contribución a la pensión de los siguientes euros se reduce a cero, haciendo que el tipo marginal baje a cerca de un 42 % (sólo el impuesto sobre la renta). Esta caída repentina es muy visible en los gráficos del tipo marginal de NettoFlow y explica por qué algunas negociaciones salariales se centran en saltos que lleven los ingresos por encima del límite, donde el beneficio neto por cada euro adicional es desproporcionadamente mayor.